Wednesday, December 22, 2010

PESE A LA EXTENSA NOCHE





(Del Libro inédito "EL último Navegante")



Los usurpadores de señales,

Los falsificadores de cartografías,

Los propagadores de la mentira,

Ya no pueden negarnos ¡Nos hemos encontrado!


Pese a la extensa noche,

Pese a los caminos renegados,

A la rabia forastera,

A la insensatez del aborrecimiento.


Contra todo nos hemos reinventado.


Mi estandarte luce sus iniciales.

Cabalgo a su vera,

Sobre mi muslo lío su tabaco,

Mi linfa, mi saliva, mi sangre lo contienen.


Él es lúcida estrella,

Gira en mi corazón aspas de alegría.

Tensa hacia mí las bridas y sonríe en secreto;

Me proclama “Generala de la Cruz del Sur” y me lo creo.


Cae la nieve en Santa Bárbara,

Quilaco,

Rucahue,

Naufragan los Dioses del Canelo,

Se ahogan las Santísimas Araucarias ,

Anochece para siempre sobre el Alto Bio Bío.


Aún así, deben saber los tergiversadores de la historia,

Que se encontró nuestro aroma y la espuma,

Que aún frente a la extensa noche, seguimos juntos.


Juntos, aunque el olvido disperse su tacto umbrío,

Y esparza sobre la muerte sus más tristes pavesas.

6 comments:

Pichy said...

Estupendo, amiga. Beso

maría de los angeles said...

Dispersos como los lirios del campo,
que unen su aroma y belleza en una nube multicolor de energía y para esta maravilla "no hay cerrojo que pueda detener la fuerza que da la coherencia en la alianza".

bellisimo poema.

victormanuelguzman@yahoo.com said...

Saludos wilma. Este poema tiene una fuerza de amor a cada letra esparcida entre lo terrestre y lo divino, es decir posee magia, que es uel puente entre lo visible e invisible para cristalizar en sentimientos profundos que llegan al centro de nuestro ser para dispersarse en luz que nos devora.

Víctor Manuel

Amanda said...

Estupendo, Vilma.
Me congratulo de haberte enlazado a mi blog para saber cuándo publicas algo nuevo.
Todos mis parabienes en estas fechas para ti y los que amas.
Con sinceridad y admiración, desde Quilicura, un rinconcito a la vera de Santiago.

Juan Disante said...

Ciertamente, está de más recomponer el todo, el alboroto del grito y algo que simula ser grávido, pero es gaseoso.
Lo que nunca debe faltar es el misterio del silencio y su querida amante: la palabra.
Tuyo, Juan Disante

amelia arellano said...

Hermana de mi corazón, este poema me ha dejado el sabor de las innombrables cosas perdidas en algun laberinto de la memoria y que tu, las traes con tu palabra- Gracias.
amelia